Àngel Puig «Creo firmemente que las operaciones inmobiliarias requieren tiempo, reflexión y confianza, y que el papel del agente es acompañar, no empujar»

Con una trayectoria de más de treinta años en el sector inmobiliario, Àngel Puig ha vivido de primera mano las grandes transformaciones del mercado. Formado en grandes empresas del sector, aprendió el oficio desde la base, una experiencia que ha marcado profundamente su manera de entender la profesión.

Tras superar etapas clave como la burbuja inmobiliaria y la crisis del 2008, Puig impulsa ORBIAM PUIG INMOBILIARIA con una apuesta clara por la paciencia, la sinceridad.

En esta entrevista, ofrece una mirada realista y serena sobre el estado actual del mercado en el Baix Montseny y reflexiona sobre los retos y oportunidades del sector desde una experiencia consolidada.

 

¿Cómo empezaste tu carrera en el sector inmobiliario y qué te llevó a crear ORBIAM PUIG INMOBILIARIA?

Empecé muy joven en el sector inmobiliario, trabajando en una de las grandes empresas de Barcelona de los años noventa. Entré como captador y, al mismo tiempo, como comercial, una etapa que me permitió conocer el sector desde la base, aprender el oficio y entender tanto la parte comercial como la relación directa con el cliente. Aquella experiencia inicial fue clave para definir mi forma de entender el negocio y, con los años, me llevó a dar el paso de crear ORBIAM PUIG INMOBILIARIA con una mirada propia.

 

¿Cuáles son los momentos o experiencias que consideras clave en tu recorrido dentro del mercado inmobiliario?

Ha habido muchos, pero sin duda destacaría los años de la burbuja inmobiliaria y, posteriormente, la gran crisis de 2008. Son etapas que te ponen a prueba como profesional y como persona, y que te obligan a reinventarte constantemente. Estos momentos me han enseñado a adaptarme a los cambios del mercado y a trabajar con una visión más realista y sostenible.

 

¿Qué valores definen tu forma de trabajar como agente inmobiliario?

La paciencia es uno de los valores fundamentales. No me gusta presionar al cliente ni forzar decisiones. Creo firmemente que las operaciones inmobiliarias requieren tiempo, reflexión y confianza, y que el papel del agente es acompañar, no empujar.

 

¿Qué es lo que más valoras a la hora de establecer relación con un cliente potencial o con un comprador/vendedor?

La sinceridad. Solo desde una comunicación honesta pueden entenderse realmente las necesidades del cliente y ofrecerle soluciones ajustadas a su realidad. Sin esa base, es muy difícil construir una relación profesional sólida.

 

¿Cómo valoras el estado actual del mercado inmobiliario en el Baix Montseny y sus alrededores?

Nos encontramos con una situación de mucha demanda, especialmente en el mercado del alquiler, como ocurre en muchos otros territorios. El mercado tensionado nos ha perjudicado bastante, ya que muchos propietarios optan por no alquilar. En cuanto a la compraventa, hay movimiento e interés, pero carece de producto disponible, lo que dificulta el equilibrio del mercado.

 

¿Qué tendencias estás observando en la demanda de vivienda o de terrenos en las zonas donde trabajas?

Existe una demanda notable de terrenos, pero la falta de financiación para la autopromoción por parte de las entidades financieras complica mucho las operaciones. En muchos casos, el cliente final debe poder adquirir el terreno sin hipoteca, ya que después las entidades no conceden más crédito para la construcción, lo que dificulta la venta.

 

¿Cómo ha cambiado el perfil del comprador o del vendedor en los últimos años?

Cada vez es más difícil que los compradores sean jóvenes. Actualmente, el perfil más habitual es el de personas de mediana edad o ya jubiladas, con mayor capacidad económica y menos dependencia de la financiación.

 

¿Cuál es la importancia de la tecnología y el uso de datos en la toma de decisiones en el sector?

Es muy alta. La tecnología y los datos se han convertido en herramientas imprescindibles para tomar decisiones acertadas, analizar el mercado y ofrecer un mejor servicio tanto a compradores como a vendedores.

 

¿Qué te gusta más de tu trabajo y qué dirías que te ha dado más satisfacciones profesionales?

Lo que más me gusta es la satisfacción de los clientes. Ver que una persona o una familia queda contenta con el proceso y el resultado final es, sin duda, la principal recompensa de mi trabajo.

 

¿Qué te aporta formar parte de la AIC?

Seguridad y muchos servicios. Formar parte de la AIC te da soporte profesional, herramientas y tranquilidad en el día a día.

 

¿Qué consejos darías a alguien que quiere iniciarse en el mundo inmobiliario ahora mismo?

No me gustan los consejos. Cada trayectoria es diferente y creo que cada uno debe encontrar su propio camino en el sector.