Natalia Montiel acumula más de veinticinco años de experiencia en el sector inmobiliario, una trayectoria sólida que combina el rigor jurídico con una visión estratégica y profundamente orientada al cliente. Abogada colegiada, especializada en derecho inmobiliario y de la construcción, es fundadora de BUFETE MONTIEL y creadora de la marca Montiel&Tapias, dedicada en exclusiva al servicio de personal shopper inmobiliario.
Su trayectoria se sustenta en valores como la cercanía, la honradez y la profesionalidad, un enfoque que explica que el boca a boca sea hoy su principal fuente de clientes. Montiel defiende un asesoramiento integral, con acompañamiento al comprador durante todo el proceso, criterio técnico y seguridad jurídica.
En un contexto de escasez de oferta, precios al alza y alta complejidad regulatoria, su visión del mercado inmobiliario en Barcelona es clara: no se trata de una burbuja, sino de un desequilibrio estructural que requiere paciencia, conocimiento y estrategia. En esta entrevista analiza los retos del sector y las claves para comprar o invertir con seguridad.
¿Cómo decidiste combinar tu experiencia como abogada con la actividad de personal Shopper inmobiliario y consultora en el sector?
Tras finalizar mis estudios de Derecho y colegiarme como abogada ejerciente, cursé un máster en Asesoría y Consultoría Inmobiliaria por la Universidad de Barcelona y, posteriormente, un posgrado en Derecho Inmobiliario y de la Construcción por ISED. Llevo, por tanto, especializada en el sector desde hace más de veinticinco años. Forma parte de mi ADN.
La figura del personal shopper inmobiliario, aquí en Cataluña, ha surgido en los últimos años. Ofrecer un servicio exclusivo al comprador y compartir con él todo el proceso de compra desde el inicio resulta una experiencia emocionante y muy enriquecedora.
¿Qué factores de tu formación (derecho civil, mercantil, inmobiliario) te han resultado más útiles en la práctica inmobiliaria?
Todos ellos. La práctica inmobiliaria engloba necesariamente estos ámbitos. El derecho civil, como derecho troncal, es muy amplio e incluye materias como el derecho sucesorio y de familia, que se entremezclan con el derecho inmobiliario. El derecho mercantil también está muy presente en numerosas operaciones de compraventa de activos inmobiliarios.
Es primordial que los profesionales del sector sigamos formándonos de manera continua para ofrecer el mejor servicio a nuestros clientes. En mi caso, nunca he dejado de hacerlo y, sin duda, esta es una de las claves que explican que lleve tantos años dedicada al asesoramiento y la comercialización de inmuebles, a pesar de las diversas crisis inmobiliarias vividas en los últimos años.
¿Cómo valoras la evolución de tu perfil profesional desde los inicios hasta hoy y qué son los valores que os destacan?
La evolución ha sido, sin duda, positiva. Desde que fundé BUFETE MONTIEL, hace más de 17 años, nuestra actividad ha sido muy intensa. Nuestra principal fuente de clientes es el boca a boca, lo que refleja un elevado grado de satisfacción. Nuestros clientes nos recomiendan, y este hecho es especialmente significativo.
Nuestros valores se basan en la cercanía, la honradez y la profesionalidad.
¿En qué consiste exactamente el servicio de personal shopper inmobiliario y que lo diferencia de las inmobiliarias tradicionales?
El servicio de Personal Shopper Inmobiliario consiste en encontrar la propiedad adecuada para el comprador. El objetivo es conseguir con buen criterio, la mejor combinación entre precio, ubicación y características de activos inmobiliarios.
Hace aproximadamente 7 años, creé la marca “Montiel&Tapias”, exclusiva de este servicio, para diferenciarla de BUFETE MONTIEL. “Montiel&Tapias”, marca exclusiva del servicio de Personal Shopper Inmobilirio, ofrece un servicio global que va desde la gestión comercial, técnica y financiera, a favor exclusivamente del comprador.
¿Cuáles son los principales retos que afronta un comprador hoy en día en Barcelona y cómo los ayudáis a superarlos?
El principal reto es encontrar una vivienda “a precio” y, una vez localizada, asegurarse de que se controlan todos los aspectos jurídicos y técnicos para garantizar una compra totalmente segura. Muchas ofertas inmobiliarias no se ajustan al valor real de los inmuebles.
A la hora de comprar, es fundamental tener en cuenta el estado del edificio, si dispone de una ITE favorable, si está sujeto a derechos de tanteo y retracto, si cuenta con toda la documentación en regla, su estado de cargas, entre otros aspectos.
Como profesionales especializadas en el sector, nos encargamos del control integral de todo el proceso, proporcionando así seguridad y tranquilidad a nuestros clientes.
¿Qué peso tienen los informes técnicos y jurídicos que su equipo elabora durante el proceso de compra?
Estos informes tienen un peso muy relevante en todo el proceso. No siempre son informes escritos; en muchas ocasiones son verbales. Mantenemos un contacto muy fluido con nuestros clientes para que estén permanentemente informados del estado de la operación.
Si detectamos cualquier problema, lo comunicamos de inmediato y explicamos cómo proceder. Asimismo, redactamos los contratos de forma clara y sencilla, para que sean comprensibles para todas las partes.
¿Cómo se coordina tu equipo interdisciplinario para abordar aspectos legales, financieros y técnicos de cada operación inmobiliaria?
Esther Balbuena, mi compañera de despacho, es asesora financiera titulada y trabajamos siempre de forma coordinada. Somos un auténtico tándem.
Inicialmente, la primera visita a los inmuebles la realizamos ambas, ya que es fundamental conocer el activo, verlo personalmente y “pisarlo”. Las visitas posteriores las realiza Esther y, cuando debemos reunirnos con los clientes en el despacho, lo hacemos conjuntamente. Yo me encargo de la redacción de documentos de arras, reservas, contratos de arrendamiento y demandas judiciales, así como de la asistencia a juicios. En las firmas notariales solemos acudir las dos, acompañando y asesorando al cliente hasta el final del proceso.
¿Cómo describirías el estado actual del mercado inmobiliario en Barcelona para compradores residentes y extranjeros?
El mercado inmobiliario en Barcelona se encuentra actualmente con precios al alza debido a la escasez de vivienda en venta. La fuerte demanda, junto a una oferta limitada, presiona los precios al alza. No obstante, a pesar de esta escasez, las viviendas tardan más tiempo en venderse que en otras etapas.
Recientemente vendimos una vivienda en Madrid y el mercado allí es muy distinto. Los precios también son elevados, pero la diferencia en el tipo aplicable del impuesto de transmisiones patrimoniales hace que muchos compradores extranjeros e inversores se decanten por adquirir vivienda en la capital.
¿Qué factores urbanísticos o económicos están impactando más en los precios y la demanda de la vivienda?
Los precios y la demanda se ven afectados principalmente por un desequilibrio estructural entre oferta y demanda. Desde el punto de vista urbanístico, la escasez de suelo disponible, la lentitud de los procesos de planeamiento y licencias, y las dificultades para desarrollar nueva vivienda en grandes ciudades limitan considerablemente la oferta.
En el ámbito económico, el aumento de los costes de construcción y el papel de la vivienda como valor refugio mantienen los precios elevados, incluso en un contexto de tipos de interés más altos. A ello se suman factores demográficos, como el crecimiento de población en áreas metropolitanas y el aumento de hogares unipersonales.
La regulación del mercado del alquiler ha reducido la oferta disponible, intensificando la presión sobre los precios tanto en alquiler como en compra. No se trata, en mi opinión, de una burbuja clásica, sino de un problema estructural de falta de oferta frente a una demanda sostenida.
En Cataluña, además, la obligación de destinar un 30 % de las nuevas promociones y grandes rehabilitaciones a vivienda de protección oficial ha reducido la viabilidad de muchas promociones.
¿Qué recomendarías a un inversor que se plantee entrar en el mercado inmobiliario catalán hoy?
¡Que tenga paciencia! Mi recomendación a un inversor que quiera entrar en el mercado inmobiliario catalán es que lo haga con una estrategia muy bien definida y con una visión de medio y largo plazo. Cataluña sigue siendo un mercado atractivo por la fortaleza de la demanda, especialmente en áreas urbanas consolidadas, pero es fundamental entender que se trata de un mercado altamente regulado y con una oferta muy limitada.
Es imprescindible analizar bien el marco normativo, especialmente en el ámbito del alquiler, y priorizar ubicaciones con demanda estructural sólida: zonas bien comunicadas, barrios en proceso de consolidación o municipios del área metropolitana con buena conexión y servicios. En muchos casos, estrategias de compra para reforma, reposicionamiento o venta futura pueden resultar más eficientes que el alquiler tradicional.
También aconsejaría ser conservador en las proyecciones de rentabilidad, tener en cuenta posibles cambios regulatorios y apoyarse en asesoramiento legal y urbanístico local. En definitiva, Cataluña ofrece oportunidades, pero no es un mercado para estrategias especulativas rápidas, sino para inversores informados, pacientes y con capacidad de adaptación.
¿Qué atractivos y dificultades encuentran los compradores internacionales que quieren invertir en Barcelona?
Barcelona resulta muy atractiva para el comprador internacional por su calidad de vida, proyección internacional, clima, conectividad y una demanda muy sólida, tanto residencial como turística. Es una ciudad global, con un mercado inmobiliario líquido, en la que el inversor percibe seguridad a largo plazo y potencial de revalorización, especialmente en zonas céntricas y bien consolidadas.
Además, en comparación con otras grandes capitales europeas, Barcelona sigue ofreciendo precios relativamente competitivos, lo que refuerza su atractivo para perfiles internacionales que buscan diversificar su patrimonio en activos reales.
Sin embargo, también existen dificultades relevantes. La principal es la complejidad regulatoria, especialmente en materia de alquiler y uso turístico, que genera cierta incertidumbre jurídica. A ello se suma una oferta muy limitada de producto de calidad en ubicaciones prime, procesos administrativos más lentos y una fiscalidad que puede resultar poco intuitiva para el inversor extranjero. Por ejemplo, en Madrid el ITP reducido para un inversor profesional que compra para vender se sitúa en el 2 %, mientras que en Cataluña, a partir de junio de 2025, los tramos de ITP aprobados son especialmente elevados.
Por este motivo, los compradores internacionales que mejor encajan en Barcelona son aquellos con una visión de medio o largo plazo, que cuentan con asesoramiento local especializado y priorizan ubicaciones y activos con demanda estructural sólida.
¿Qué papel juega tu servicio a la hora de facilitar la documentación y permisos (NIE, financiación, etc.)?
Nuestro servicio juega un papel importante, ya que ayudamos a que el cliente se sienta seguro durante todo el proceso de compra. El comprador está acompañado por profesionales en cada una de las fases, lo que aporta tranquilidad y confianza en un procedimiento que, especialmente para clientes extranjeros, puede resultar complejo.
¿Cree sque haría falta una mayor regulación del sector para proteger compradoras/inversoras? ¿Por qué?
Más que una mayor regulación en cantidad, considero que el sector necesita una regulación mejor diseñada, más clara y estable. La protección de compradores e inversores es esencial, especialmente en términos de transparencia, seguridad jurídica y acceso a información fiable, pero una sobrerregulación mal enfocada, como la que creo que existe actualmente, puede acabar reduciendo la oferta y generando el efecto contrario al deseado.
El mercado inmobiliario ya es uno de los más regulados y los principales problemas actuales, como el encarecimiento de la vivienda, no se deben a una falta de normas, sino a desequilibrios estructurales que existen desde hace años. Introducir más restricciones sin actuar sobre la creación de nueva vivienda puede incrementar la incertidumbre y retraer la inversión, especialmente la internacional.
Sería más eficaz reforzar la regulación en aspectos como la transparencia contractual, la información al comprador, la agilidad administrativa y la seguridad jurídica, al tiempo que se facilita la promoción de nueva vivienda. Proteger al comprador y al inversor pasa tanto por normas claras como por un mercado con suficiente oferta.
El legislador debería consultar a más profesionales del sector antes de legislar sobre un tema tan complejo como la vivienda. Con demasiada frecuencia, la vivienda se convierte en un arma política utilizada con fines electoralistas.
En la práctica, la consulta a profesionales del sector es desigual y, en muchos casos, insuficiente. Formalmente existen mesas de trabajo, informes y procesos de consulta, pero a menudo se producen cuando las decisiones principales ya están tomadas o con plazos muy ajustados.
El problema no es solo si se consulta, sino cómo y a quién. Con frecuencia se escucha a determinados actores, pero no siempre se incorpora de forma efectiva la visión técnica de promotores, urbanistas, gestores patrimoniales o expertos en mercado, que son quienes conocen las consecuencias reales de la normativa sobre la oferta y la inversión.
Cuando la legislación no se apoya suficientemente en este conocimiento profesional, aparecen efectos no deseados, como el aumento de la inseguridad jurídica. Por ello, una colaboración más estable y temprana entre administraciones y sector sería clave para diseñar políticas de vivienda más eficaces y sostenibles.
¿Qué te aporta formar parte del AIC?
Como API colegiada, formar parte del colectivo me aporta numerosas ventajas. En primer lugar, estar colegiada transmite credibilidad y confianza. Para el cliente, es una garantía de que trabaja con una profesional cualificada, sujeta a un código deontológico y con formación acreditada, algo especialmente relevante en un sector tan sensible como el inmobiliario, en el que, por desgracia, aún existe intrusismo.
Además, el Colegio ofrece formación continua y actualización normativa, aspectos clave en un entorno legal y regulatorio en constante cambio. Esto permite ejercer con mayor seguridad jurídica y ofrecer un mejor asesoramiento a compradores e inversores.
Otro elemento fundamental es el respaldo institucional: el acceso a herramientas profesionales y a una red de compañeros facilita el trabajo diario y eleva el nivel del servicio. En conjunto, estar colegiada no solo protege al consumidor, sino que también contribuye a profesionalizar el sector y a dignificar la figura del agente inmobiliario.
¿Cuáles son tus proyectos de futuro?
Nuestros proyectos pasan por seguir apostando por la formación continua e iniciar nuevas formaciones, especialmente en ámbitos como la inteligencia artificial aplicada a los profesionales.
Además, nuestros clientes inversores nos solicitan producto también en la capital, por lo que hemos decidido ampliar nuestra red de actuación a nivel nacional. Esto implicará, a su vez, ampliar nuestra red de colaboración con otros profesionales. Nos ilusiona especialmente este nuevo proyecto de expansión, que asumimos como un reto para el equipo, con entusiasmo y responsabilidad.